Las palabras ¿inexactas? de una Reina

LO QUE ESTÁ EN BOCA DE TODOS

La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgtb) ha pedido hoy a la Casa Real que rectifique las declaraciones de la reina Sofía sobre la homosexualidad que ha recogido la periodista Pilar Urbano en su nuevo libro, La Reina muy de cerca. En éste, que se presenta hoy y al que ha tenido acceso EL PAÍS, doña Sofía afirma que “los gays pueden casarse, pero que a eso no lo llamen matrimonio”. El presidente de la Felgtb, Antonio Poveda, ha expresado su “tremenda sorpresa” ante el hecho de que Casa Real, “que representa a toda la ciudadanía, cuestione los derechos de una parte de la misma”. “Nos parece inaudito”, ha subrayado. “Puedo comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, pero ¿que se sientan orgullosos por ser gays? ¿Que se suban a una carroza y salgan en manifestaciones? Si todos los que no somos gays saliéramos en manifestación… colapsaríamos el tráfico. Si esas personas quieren vivir juntas, vestirse de novios y casarse, pueden estar en su derecho, o no, según las leyes de su país: pero que a eso no lo llamen matrimonio, porque no lo es. Hay muchos nombres posibles: contrato social, contrato de unión”, manifiesta la Reina en el libro. “Muchas madres de gays y lesbianas se van a preguntar por qué la Reina entiende que el Príncipe se case con una mujer divorciada, pero no pueda entender que otras madres quieran la felicidad y el matrimonio para sus hijos, independientemente de con quién se casen”, ha indicado Antonio Poveda. Además, se ha quejado de la “frivolidad” de doña Sofía al “dudar de que se pueda sentir orgullo de ser gay y salir a la calle” a demostrarlo. “La manifestación del Orgullo es el símbolo de nuestra lucha para acabar con la homofobia que aún existe en España. Para ostentación, las bodas de sus hijos”, ha concluido.

“La Reina ha roto el principio de neutralidad de la Monarquía”

El portavoz de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, ha dicho que, “por suerte, en el Estado español el Rey reina, pero no gobierna, y la Reina tampoco gobierna”. En declaraciones en la Cámara Baja, Llamazares ha señalado que la opinión de doña Sofía “es una opinión personal, que no comparto”. “Quien decide si es matrimonio o no es matrimonio no es la Reina, sino que es el Parlamento, y el Parlamento ha decidido que la unión entre homosexuales es tan matrimonio como la unión entre heterosexuales”, ha apostillado. La diputada del BNG en el Congreso, Olaia Fernández, ha mostrado su respeto por las palabras de la Reina, si bien ha recalcado que su formación no comparte una opinión sobre los gays que ya sospechaba que doña Sofía tenía. En cualquier caso, ha destacado que se ha roto “el principio de neutralidad” de la Monarquía, que ha de respetar la pluralidad ideológica del Estado.

http://www.elpais.com/

LIBERTAD DE OPINIÓN EN LA REALEZA

Ya estamos sentados en la mesa de la polémica saboreando el primer plato del día: las presuntas declaraciones de la Reina Sofía con respecto a “Gays y familia” y otras cosillas que afectan al aburrimiento intelectual ibérico (Hispania)…

“Los Gays pueden casarse, pero que a eso NO lo llamen matrimonio”… Esta declaración que se encuentra en un reciente libro publicado sobre La Reina Sofía, ha desatado la ira de los vientos, sin embargo, la inmensa mayoría de la sociedad española piensa de igual modo. Al parecer, la cosa no está bien vista en boca de una Reina… ¿Por qué?…

Y llega el zeñórito Llamazares y apostilla para la gloria de la razón: “Quien decide si es matrimonio o no es matrimonio no es la Reina, sino que es el Parlamento, y el Parlamento ha decidido que la unión entre homosexuales es tan matrimonio como la unión entre heterosexuales”… ¿Así que si el parlamento decide que las leyes de la naturaleza contravienen a la propia naturaleza de los españolitos hay que prescindir de esas leyes naturales?… Pues ya hay que ser analfabestia para rendir culto a la majadería más supina…

Una cosa es ser reconocido por “esto” o lo “otro” subiéndose a una carroza y con las plataformas que se quiera y, otra muy distinta, cargarse de cuajo el sentido común sobre la naturaleza de las “cosas”… Claro que los tiempos cambian socialmente, eso es incuestionable. Una cosa es la naturaleza en sí misma y otra, diferente, lo que afecta al “hombre” y su “naturaleza fisiológica, emocional y social”… Una cosa es la fisiología humana y otra, la abstracción mental humana incidiendo sobre esa fisiología… Una cosa es ser lo que se “es” y otra muy diferente sentirse ser otra cosa de lo que se “es”…

Institucionalizar el matrimonio entre personas de un mismo sexo es una cosa, pero de ahí a que ello deba institucionalizarse como familia (sin descendencia) creo que es mear fuera del tiesto por razones más que obvias; y más, al pertenecer a una sociedad como la española, la cual, sigue siendo la que es por mucho que nos pese o no deseemos aceptar. Por muchos cambios que quieran realizarse en este país y para el jolgorio de un colectivo (cual sea) pluralmente en minoría, es como poco, una patochada sin sentido pragmático alguno que enturbia las relaciones con el resto de colectivos sociales…

Según expone Claude Lévi-Strauss, la familia encuentra su origen en el matrimonio, consta de esposo, esposa e hijos nacidos de su unión y sus miembros se mantienen unidos por lazos legales, económicos y religiosos. Además, establece una red de prohibiciones y privilegios sexuales y a una cantidad variable y diversificada de sentimientos psicológicos como amor, afecto, respeto, temor, etc.

Es decir, lo anterior es lo que siempre y desde siempre se ha comprendido e interpretado como familia, al menos, hasta donde soy capaz de recordar…

En oposición al enfoque anterior, Radica Coomaraswamy defiende que “no se debería definir la familia mediante una construcción formalista, nuclear, la de marido, mujer e hijos. La familia es el lugar donde las personas aprenden a cuidar y a ser cuidadas, a confiar y a que se confíe en ellas, a nutrir a otras personas y a nutrirse de ellas…

¿Asi que según Coomaraswamy la familia es un lugar?… ¿Un lugar donde las personas aprenden a cuidar y a ser cuidadas?… ¿A confiar y a que se confie en ellas?… ¿Un lugar en el que nutrir a otras personas y nutrirse de ellas?… Pero claro, la representante especial de la ONU se refiere a otra cosa muy distinta que nada tiene que ver con lo que entendemos por familia… O sea, que según Coomaraswamy bien pudiera entenderse que un orfanato es una “familia”. No obstante, a pesar de que es comprensible lo que quiere dar a entender esta señora, un orfanato es una institución que recoge a niños cuyos padres han muerto o bien, que no pueden hacerse cargo de ellos…

En definitiva: Escándalo previo a la venta de un libro con un colectivo resentido por ciertos contenidos en dicho libro…

CÁLLESE O DIMITA, DOÑA SOFÍA (Blog de Arsenio Escobar)

Con la Constitución en la mano, el Rey no hubiera podido declarar lo que la Reina ha declarado en un libro que acaba de publicarse. Si las hubiera manifestado Don Juan Carlos, esas opiniones sobre la religión en los colegios, el aborto, los matrimonios gays o la eutanasia supondrían una vulneración de las funciones de arbitraje y moderación entre las instituciones a las que le obliga el artículo 56 de la Carta Magna.

De la Reina consorte, nada dice expresamente la letra de la Constitución en este sentido, es cierto, pero el espíritu de nuestra ley de leyes es claro: la Corona debe quedarse por encima y al margen del debate político.

No vale justificar las declaraciones de Doña Sofía diciendo que las hace a título particular. La Reina consorte no es una persona particular, vive del Presupuesto público, tiene funciones específicas que están en la Carta Magna (las de la Regencia, por ejemplo), en el Título II, dedicado íntegramente a la Corona. Tiene derecho a tener opiniones propias, desde luego, pero para expresarlas debiera salir antes de ese Título, debiera dejar de ser Reina consorte y pasar a ser Sofía a secas, debiera dimitir (si es que hubiera manera de hacerlo). O debiera callarse.

Anuncios