Enfermos anónimos sin oficio ni beneficio

YA.COM VIRTUALIDAD ANÓNIMA: El día a día sin sentido.

El deseo es el deseo de la inminencia y lo que la vida nos hace esperar es lo que nos hace sentir nuestra vitalidad. Cuando no se tiene nada que desear, se desea desear y por ese motivo a los demasiado felices la felicidad les aburre. El deseo no persigue su cumplimiento, sino sentir la apetencia y comenzar a satisfacerla.

ENFERMOS ANÓNIMOS SIN OFICIO NI BENEFICIO

Una vez más, en el ciberespacio relacionado con los foros de temática sobre Egipto, la inteligencia está ausente; sencillamente, no existe. Hace algunos meses que me desconecté por motivos más que obvios de todo ese mundillo chabacano y dejé de participar asiduamente.

Sin embargo, me comunican a modo privado como algunas mentes privilegiadas (sin cerebro) creen que la presencia del Guardián de las Sombras (en otro tiempo) merodea como un chacal en la profundidad de la inactividad.

Pues bien, me importa un reverendo carajo lo que esas mentes privilegiadas alberguen en sí mismas, sencillamente porque no me interesa lo más mínimo foro alguno sobre Egipto ni nada relacionado con la historia de esta grandiosa y admirada civilización en lo relativo al ciberespacio, es decir, a este mundo virtual mal usado y por lo tanto, incomprendido y apaleado…

Comprendo perfectamente que se me eche de menos, muchos conocen el juego que he dado en los últimos cuatro años, pero eso me temo que está enterrado entre las arenas del delirio y pertenece a un pasado lleno de vida, respeto, grandeza y entretenimiento; un pasado que vive en su propio tiempo y espacio.

Se que hay un lugar desde el cual se profana la memoria de Egipto a través del anonimato. Un lugar desde donde se infringe toda ética y razón. Un lugar ideal para cobardes y bastardos pseudo intelectuales sin más oficio o beneficio que su propio oscurantismo. Ya ha transcurrido mucho tiempo desde entonces, y ese “entonces” queda muy atrás. Tan atrás que mirar hacia él no me produce absolutamente nada en cualquier sentido imaginable.

Por más que se quiera mi presencia, ésta no tomará forma o conciencia alguna en foro alguno. Solo mi deseo de hacerme presente dependerá de mí; bastará para salir de mis sombras. Quienes me invoquen a través del nombre malgastaran sus tentativas de querer crecer a costa de mi “ingenio”, “inteligencia” y “astucia”; por más que se empeñen en “recordarme”, solo quienes son capaces de abrazarse al sentido verdadero del respeto y la empatía, sabrán de mi existencia…

Por lo tanto, ENFERMOS ANÓNIMOS SIN OFICIO NI BENEFICIO, ni siquiera puedo permitirme el lujo de compadeceros porque no es asunto mío, sino de la paranoia que padecéis. Hacer lo que se os antoje con vuestro odio pero por más que me nombréis ese odio seguirá siendo vuestro y seguiréis siendo apátridas en este mundo desvirtuado más que virtual. Poco importa a estas alturas que sigáis mancillando lo que jamás comprenderéis: Egipto.

Y por cierto, no quisiera pecar de escatológico pero me han comentado recientemente que hay balancines en el lugar al que verdaderamente pertenecéis: “la mierda”… No vendría nada mal que dierais rienda suelta a vuestro consustancial y persistente instinto infantil y personalidad “faldera” fuera de la virtualidad y os dierais un garbeo por ese lugar al que pertenecéis, aunque menudo “momio” para el resto de los “usuarios” que estén de paso; porque haberlos, los hay en cualquier momento de la mañana, el mediodía, la tarde, la noche e incluso, la madrugada… Iros “todos” ha hacer puñetas y al menos vuestro tiempo será provechoso por primera vez en vuestra patética y aburrida existencia.

Enfermos “anónimos” sin oficio ni beneficio, NO tengo interés alguno por vuestras miserias y propósitos oscurantistas.

celsovernon©2008

Anuncios